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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Reportaje: 15 M, seis meses después

Publicamos el fotorreportaje sobre un tema relacionado con la crisis ecoómica. En este caso el tema es el movimiento 15 M surgido tras varios meses de crisis y, en parte, como reacción a ésta.
En este trabajo le damos una vuelta de tuerca al tema y hablamos de la actual situación del grupo 15 M a través de un viaje por sus actividades programadas en los actuales tiempos:



Actualización: se trata de la versión presantada en clase. Por tanto, no es la versión definitiva.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Análisis de la World Press Photo

La foto a la que voi a someter a análisis es la foto ganadora del World Press Photo del año 2004. Está realizada por el fotógrafo indio Arko Datta. La foto está tomada en la India, en la provincia de Tamil Nadu, donde en 2004 un terremoto provocó una serie de tsunamis que arrasaron esta comunidad pesquera. Esta fotografía corresponde al género de fotografías de prensa, ya que lo que intenta es denunciar una situación, y fue publicada por la agencia Reuters tras su realización.


Esta fotografía nos muestra a una mujer India llorando por la muerte de un ser querido debido al tsunami mencionado anteriormente. El terremoto de gran magnitud provocó tsunamis en Asia y África cobrándose la vida de más de 200.000 personas.


En la foto, la mujer se encuentra tumbada en el suelo de arena, lo que hace que resalte más la figura de la mujer. Sobre un suelo amarillo, la mujer se encuentra tumbada llorando cerca del cadáver de un familiar. Es una fotografía en la que escasean los elementos, pero es esa simpleza y fuerza con la que transmite el mensaje lo que le da a la fotografía un cariz especial. La nitidez de la fotografía se debe en parte a la gran iluminación de la que dispone, una iluminación natural (el Sol) que da a la foto un carácter más real. En cuanto a los colores, predominan colores claros y apagados, auque algunos elementos como el pareo de la mujer son resaltados por la viveza del color que tiene (lila).




Todos estos aspectos nos hacen darnos cuenta de la simpleza de la fotografía, cómo a partir de unos pocos elementos el fotógrafo a conseguido dar forma a una información muy dura, que de otra forma no habría tenido el mismo impacto.


Esta fotografía presenta un equilibrio propio. Los pocos elementos que aparecen, siguen como todas las fotografías, las leyes de la Gestalt. De ellas, destaca el mayor peso visual que la mujer tiene debido a ser el objeto principal y mejor contorneado, lo que da un mayor protagonismo a este elemento.


A pesar de que en la imagen encontrmos una parte del cadáver solamente, esta no genera tensión ya que casi toda la atención se la lleva la mujer llorando en el suelo, que además debido a lo centrada que aparece en la fotografía su importancia aumenta considerablemente a la hora de observar la imagen. Aunque escasa, el contraste de colores y la diferencia en las texturas, dan una tensión extra a la foto. Además, la pose de la mujer aumenta con creces la fuerza que tiene la foto.


Lo primero que llama la atención en la foto, como es obvio, es la mujer que se encuentra postrada en el centro, tras lo cual, después de un breve análisis de la misma, se procede a observar a sus alrededores hasta darte cuenta de que también hay una parte del cadáver al que está llorando en la foto.


Lo que en parte da a esta foto la importancia y relevancia que ha conseguido, es además de lo magnífico del encuadre, la actitud y espontaneidad con la que la mujer afronta la foto, lo que sin lugar a dudas aumenta considerablemente la dureza de la foto, ya que ni mira a la cámara, parece que no hay nadie fotografiándola, lo que le da un mayor grado de realidad.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Fotografía en el frente: Tiananmén y los vientos de cambio


Decía Mario Vargas-Llosa en su discurso de aceptación del Premio Nobel de literatura que los gobiernos dictatoriales y autoritarios se preocupan tanto en censurar la palabra escrita porque ésta tiene el poder de acercarnos a la libertad. Si fuera cierto que una imagen vale más que mil palabras; ¿Puede una fotografía ser un grito de libertad mil veces más potente que una palabra?


El 5 de octubre de 1989 el ejercito China disolvía de manera violenta una de las muchas manifestaciones políticas que se venían produciendo en el país asiático. Desde la ventana de un hotel, Charlie Cole tomó la World Press Photo de 1989, en la que aparecía un joven manifestante ante una columna de máquinas de guerra del ejército chino.


Durante 1989 se vivieron al otro lado del telón de acero una serie de convulsos movimientos y agitaciones políticas que acabarían por traer consigo un nuevo orden mundial. Como imagen del llamado otoño de los pueblos, lo lógico habría sido que se impusiera una foto relacionada con la caída del muro de Berlín; la imagen más representativa y simbólica de cambio de esa era (quizás de todas las eras). Sin embargo, la fotografía ganadora del primer premio del World Press Photo fue la que ahora es un símbolo de la lucha por la libertad a la altura de muy pocas otras, como el mítico retrato del Ché Guevara.


La imagen de la que hablamos fue tomada en la plaza de Tiananmén (Pekín), el espacio público más extenso del mundo, en el país más poblado del mundo.


China fue uno de los pocos países en los que sobrevivió el arcaico y represivo régimen comunista que se impuso en buena parte del mundo tras la Segunda Guerra Mundial. Es decir que, pese a que esta foto ha conseguido inspirar el sentimiento de libertad en millones de personas alrededor del mundo y fue el símbolo de el fin de la dictadura en muchos países, no se trata de una fotografía que haya ejercido como profeta en su tierra.


De hecho, como nos muestra el documental The Tank Man de Anthony Thomas:  la imagen no es accesible desde ningún buscador mayoritario desde la China actual.


El que uno de los regímenes más represivos que haya existido jamás tema de tal manera que sus ciudadanos puedan llegar a contemplar esta foto nos demuestra el poder que puede llegar a tener una imagen. Más allá de eso, nos demuestra el poder que puede tener cualquier imagen. De hecho, Jeff Wiener, uno de los periodistas que inmortalizó el instante, tuvo que esconder el carrete que la contenía en la cisterna del váter del hotel para que no se la confiscaran las autoridades chinas.


En el caso de esta fotografía, además, podemos comprobar el curioso -y quizá extinto- fenómeno de que una foto de prensa se imponga a un video. Este hecho puede que ya no sea posible en la época del periodismo 2.0; pero en 1989 la fotografía de un muchacho que pone su vida ante una columna de tanques para detenerlos fue portada en todo el mundo y tuvo más repercusión que el video que se grabó.


Porque se grabó un video de los hechos; pero es que además se conocen hasta tres fotoperiodistas que capturaron una instantánea del joven desconocido desafiando los tanques.


El muchacho desconocido se pone ante una columna de tanques queriendo hacerlo de manera anónima, queriendo mandarle un mensaje al piloto de la máquina y le manda un mensaje al mundo enter. Inspira a una generación en un momento histórico; y a todas las generaciones que vuelvan a contemplar el momento. Sea quien sea.



Fotografía en el frente: Vienamt (segunda parte)


Las dos imágenes de las que hablábamos en el anterior post son tan conmovedoras y tienen una intrahistoria tal, que nos parece adecuado dedicarle una segunda parte a la historia que subyace tras ambas.


Como decíamos, ambas fotografías ganaron el premio World Press Photo tres años después de que la Guerra de Vietnam empezara y tres años antes de que ésta terminara. La casualidad nos muestra bastante bien el poder que puede tener la fotografía de prensa para marcar el rumbo de la historia. Al menos en esta ocasión diríamos que lo tuvo.


La del año 1968 muestra general Nguyen Ngoc Loan, del Vietnam Sur (aliado estadounidense) a punto de apretar el gatillo de su revolver para acabar con la vida de un joven del Vietnam del Norte. La expresión en la cara del joven Viet Cong es aterradora. Y en opinión de quien escribe muestra mejor que ninguna otra imagen el terror humano. El mayor y más primario miedo del alma de una persona. Lo que la fotografía muestra es la certeza de la muerte.


Por supuesto, ésta indignó al público norteamericano; sin embargo según su autor la realidad era más compleja.


Eddie Adams -fotógrafo de AP- fue quien capturó este momento y, según sus propias palabras; al igual que el general mató al soldado con su revolver, él mató al general con su cámara. Según el autor la fotografía mentía, sólo capturó media verdad. “¿Qué hubieras hecho tú de haber sido el general y haber capturado al tipo malo?”. Realmente la foto pudo resultar ser más superficial de lo que su fama y prestigio dirían de ella. Muestra a un bueno y un malo; pero la guerra, al igual que la condición humana, jamás es tan simple.


Pese a todo, la labor propagandística de la foto ya era inevitable. El horror que mostraba convenció a toda un sociedad o, al menos, le hizo cuestionarse los hechos más allá de la otra propaganda, la oficial.


La otra imagen de la que hablamos la tomó otro fotógrafo de AP, ganó otro premio World Press Photo y ganó otro premio Pulitzer. Y no se puede decir que capture una media verdad o que mande un mensaje superficial, como algunos le han podido achacar a la primera.


En el centro de la instantánea aparece una niña con el cuerpo abrasado por el napalm (una especie de bomba incendiaria). La niña es sólo uno de los menores que corren por la carretera huyendo de un pueblo en llamas, seguidos de una hueste de soldados. Los soldados tienen un gesto impasible, como si simplemente estuvieran haciendo lo que toca hacer. Es su trabajo. Mientras, el gesto de los niños y, aún más, el semblante de la niña del centro muestra como no se ha mostrado nunca el horror de la guerra.


Esta imagen enseña realmente el sinsentido y la crueldad despiadada del caso de Vietnam, no de todas las guerras que hayan existido. El napalm fue un arma muy utilizada en este conflicto y lo que se estaba enseñando al mundo era el sufrimiento de una población civil que ya casi había sufrido las veintiún millones de bajas civiles con las que acabaría la guerra. 


Estas fotos se convirtieron el símbolo del inicio una nueva era del pensamiento humano. De hecho, la protagonista de esta foto dijo años después: “La guerra hace que todos seamos víctimas. Yo, como niña, sufrí, fui una víctima, pero él (quien la bombardeó), que hacía su trabajo como soldado, también era una víctima.”


El protagonista de su primera foto, sin embargo, tuvo que cargar con un imagen de verdugo que le perseguiría para el resto de su vida; y el propio Adams que ya dijo eso de “¿Qué habrías hecho tú de haber sido el general?” le pidió perdón a él y a su familia en repetidas ocasiones.

Fotografía en frente: Vietnam (primera parte)


La primera guerra con la que se puede relacionar el movimiento pacifista tal y como ahora lo conocemos fue la Guerra de Vietnam. El movimiento pacifista fue, de hecho y en buena mediada, una reacción a esa guerra. Una generación de jóvenes más educados y culturizados que los de las generaciones que les precedieron y que no habían conocido una guerra como algo natural se plantó ante su propio país por estar atacando otro país por motivos económicos.


Con todo esto, existían más motivos para que la Guerra de Vietnam fuese tan impopular y uno de los principales fue el fácil acceso a la fotografía. El uso de las fotografías como armas de guerra ya se había mostrado durante el siglo XX. Los estudios académicos acerca de las ciencias de la comunicación se habían asentado y las técnicas de propaganda estaban bastante estudiadas.


Sin embargo, y como siempre ocurre, hubo algo que los líderes de los países no pudieron controlar. Un par de fotografías que trataban de mostrar lo que ocurría en Vietnam pudieron más que todo el caudal propagandístico que llegaba a Estados Unidos.


Tres años después del inicio de la guerra, en 1968, una foto que mostraba a un general aliado de Estados Unidos a punto de ejecutar a un joven del Viet Cong se alzaba como foto del año y ponía a la opinión pública estadounidense en una tesitura en la que pocas veces se había visto un país. ¿Es esto por lo que luchamos? Se comenzaban a preguntar los pocos norteamericanos que aún no tenían reservas sobre el atroz conflicto.


Esta instantánea resulta cautivadoramente turbadora de por sí (aunque ya entraremos en más detalles sobre ella en el siguiente post); aunque la foto que muestra más barbarie -al menos a una escala mayor- fue otra.


Tres años antes de que la guerra terminará otra foto ponía la puntilla terminando el trabajo de su predecesora. En la imagen cuatro niños huyen asustados y despavoridos luego de que el un bombardeo haya destruido su pueblo con napalm. Esta fotografía no mostraba sólo la crueldad de cualquier guerra; o la crueldad de la condición humana. La Guerra de Vietnam fue una de las más crueles de la historia en cuanto a los métodos que se utilizaron y a la alta implicación de la población civil. Con esta imagen se mostraba al mundo la crueldad y el terror que los estadounidense estaban llevando a una población campesina que ni siquiera se veía a sí misma como parte de esa guerra -ni mucho menos sabían que era eso de la Guerra Fría-. Y esto se mostraba en primer lugar y en mayor grado a la población del propio país norteamericano.


Finalmente Estados Unidos se retiró de Vietnam con un saldo negativo en todos los aspectos; entre ellos, el de la popularidad.


Fotografía en el frente: La Segunda Guerra Mundial y la llegada de una nueva era


La fotografía del miliciano muerto, como ya vimos, está rodeada de polémica. Al menos, lo está su intrahistoria. Se trata de una tradición que acompañará a partir de entonces a casi todas las grandes fotografías bélicas. Se habla de casi todas ellas como de una imagen que no se termina de corresponder con la realidad que se podía ver tras el ojo humano. Como una momento capturado por la lente de una cámara que lo hacía, prácticamente, una mentira.


Ya vimos que la instantánea del miliciano muerto fue, probablemente, un montaje. Esta historia se repetirá en la guerra a la cual precedió la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial.


Como conflicto bélico más importante de la historia de la humanidad, en el frente del pacifico se capturó una foto que le hiciera honor en cuanto a importancia histórica. La más importante fotografía de guerra de la historia fue la que se conoce con el título de Raising the flag of Iwo Jima.


La imagen, concretamente, fue tomado por un periodista de Associated Press (como la mayoría de las fotografías bélicas más importantes del mundo a partir de entonces), el estadounidense Joe Rosenthal. La instantánea le valdría el premio Pullitzer el mismo año de haber sido tomada (el único caso), 1945.


En ese año se puso fin a la carnicería a mayor escala de la historia con la rendición de Japón. A la misma vez, tras la destrucción de media Europa, Estados Unidos se erigía como nueva primera potencia mundial tras vencer al país imperial. En este contexto histórico, la fotografía de la que hablamos no podía ser más significativa. Podríamos decir que capta -sin pretenderlo- el inicio de una nueva era.


Era la época en que se iniciaban los estudios propagandísticos de los medios de comunicación social. El documental de Frank Capra Why we fight fue la inspiración para el padre de los estudios de comunicación social Harold Lasswell; y este documental era precisamente una película para promocionar el patriotismo de guerra entre los norteamericanos. Su importancia como arma de propaganda resultó inevitablemente obvia y esta foto ha sido la obra por antonomasia en este sentido.


En el film del maestro Eastwood Banderas de nuestros padres -película relativamente reciente- se ha mostrado su influencia en el desarrollo de la guerra. ¿Vale más una imagen que mil palabras? Se ha escuchado tanto que se da por sentado. A la luz de la razón no se muestra tan clara la afirmación. En algunos momentos de la historia sí que ha sido cierto. Aquí tenemos un buen ejemplo.




Lo que también se cuenta en la película que mencionábamos (Eastwood y su manía de sacar a relucir la cara B de todas las historias) es que la foto no muestra realmente el momento en el que se toma el monte Suribachi; que es lo que se dijo en la versión oficial de la historia. La imagen es tan artificial, es tan poco espontanea y está tan preparada como cualquier pose para un anuncio comercial.


Resultó que la bandera que se está levantado en imagen ni siquiera es la bandera que se alzó en la cima del punto más alto de la isla de Iwo Jima. El equivalente norteamericano a lo que aquí llamaríamos el ministro de guerra pidió, henchido de orgullo patriótico, la bandera yanqui que se erigía majestuosa y ondeante. Cuando el general al mando pidió a un soldado que subiera a cambiar el trapo, Rosenthal le acompañó -con la intención de fotografiar las playas desde lo alto de la cumbre-. Por pura casualidad, según contó el fotógrafo, captó el momento en el que los jóvenes marines levantaban la nueva bandera. La espectacularidad de la toma hizo el resto.



Fotografía en el frente: La Guerra Civil Española y el miliciano muerto

La Guerra Civil española fue pionera en muchos aspectos. Es cierto que fue un “aperitivo”, un pequeño ensayo de lo que luego sería la Segunda Guerra Mundial; y por tanto, fue pionera en puntos que luego se desarrollarían en la segunda gran guerra. Debido al auge de la prensa de la época, que comenzaba a ser accesible a todos por aquel entonces, esta guerra fue una de las primeras en ser seguidas por el mundo a través de las imágenes.


El primer fenómeno de fotografía de guerra que sensibiliza en masa a la población mundial con respecto al tema que trata fue el de la foto del miliciano muerto. Como todas las fotografías icónicas de un hecho histórico, ésta instantánea es histórica de por sí.


Los años de la Segunda República habían traído un florecimiento cultural e intelectual a un país tradicionalmente muy retrasado, como era España. En nuestro país se producía el avance de una prensa escrita y gráfica que maduraba en un ambiente de libertad de expresión; mientras que en otros países sucedía la contrario. Por poner un ejemplo, la Alemania nazi que hasta ese momento había sido el paradigma de desarrollo fotoperiodístico.


Si bien la mayoría de intelectuales de la época estaban posicionados junto a los ideales republicanos y se suponía a todos los gobiernos democráticos como afines a este bando, estos últimos no se mojaron a favor de la legalidad democrática en España mientras la mayoría de la sociedad civil de sus países sí lo hacía. Una de las fotos que simbolizó la causa republicana -y la que lo hizo con más fuerza- fue la foto del miliciano muerto de Robert Capa.


Capa -el fotorreportero gráfico más famosos de la historia- era en realidad dos personas. Este nombre era un seudónimo que utilizaron el búlgaro Endre Ernö Friedmann y su novia. Durante su estancia en España para cubrir la que en el mundo se conoció como la Guerra de España, se tomó la mítica captura del miliciano cayendo en combate en Cerro Muriano (Córdoba).



Aunque no era la primera vez que se publicaba esta foto, tras aparecer en la revista Life (como no podía ser de otra manera), ésta tomo relevancia mundial. Aunque menos real que su capacidad de movilización puede ser su origen. Según apuntas muchas investigaciones, la foto puede ser un montaje. Otras investigaciones han concluido que no lo es, con lo que la mayoría del público no puede saber muy bien a qué atenerse. De cualquier modo y manera ninguna conclusión posterior podría cambiar el valor simbólico e histórico que esta fotografía ha acumulado -y seguirá acumulando- desde hace casi ochenta años. La primera gran fotografía bélica, la primera gran fotografía mediática fue tomada en España.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El todoterreno Fujifilm X-S1 ya está finalizado



Este mes trae consigo novedades esperadas por los aficionados a la fotografía desde hace tiempo. El pasado 24 de noviembre, se oficializaron las características de la esperada Fujifilm X-S1 lo último en compactas avanzadas en el mercado. Esta cámara cuenta con un objetivo multifuncional Super EBC Fujinon 26x6,1-158,6. 


Su teleobjetivo dotado con 26 aumentos y convierte a la cámara en una verdadera todoterreno, ya que además de esta gran cantidad de aumentos, también presenta nuevas posibilidades, como la de realizar fotografías en supermacro a menos de un centímetro.





Pero no sólo cuenta con estas características, a la cámara acompañan además una pantalla trasera móvil, formato RAW, imágenes panorámicas en 360º, nuevos tipos de ajustes, ISO de 100 a 12800, zoom digital eléctrico… y otras características aún sin confirmar.


Además, el nuevo censor CMOS EXR con tamaño de 2/3 pulgadas, el elemento central de la cámara, da a la fotografía una calidad muy mejorada.


Aproximadamente a 800 euros aparecerá  en el mercado esta compacta avanzada con tantas prestaciones como elementos recoge. Es una cámara realizada con la mejor tecnología y pensada para profesionales y aficionados que desean reunir en una misma cámara las características y acciones que sólo podrían conseguir a través de la compra de varias máquinas fotográficas.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un paseo por la obra de Cartier-Bresson


El aparato fotográfico es para mi un cuaderno de croquis, el instrumento de la intuición y de la espontaneidad, el maestro del instante que, en términos visuales, cuestiona y decide al mismo tiempo. Para significar el mundo, es preciso sentirse implicado con lo que se recorta a través del visor. Esta actitud exige concentración, sensibilidad, un sentido de la geometría. Es a través de una economía de medios y sobre todo el olvido de uno mismo como se llega a la simplicidad de la expresión.Henri Cartier-Bresson

Fto. 1 














Cartier- Bresson viajó también a  hasta a España para seguir completando su variada obra.  En la foto 1 la tomó en 1933, y refleja a una Andalucía de casas derrumbadas donde los niños juegan con los medios que podían. Bresson aprovechó el agujero que había en la pared para enmarcar el retrato. En ese mismo año retrató al pintor fauvista Henri Matisse (fto 2)

Fto 2
Pero Cartier tendrá una especial delicadeza en los problemas de la humanidad. Esto se refleja en la fotografía que realizó en 1950 en su viaje a la India (fto 3). Una fotografía de innegable denuncia social. Mientras un carruaje que supuestamente llevará a alguna persona de posibles, frente al cuerpo de ese niño esquelético con la mano de su madre tapándole la cabeza.

fto 3


Bresson no dejaba nunca de buscar el momento decisivo, de captar la naturalidad de la vida, hasta incluso el amor de una pareja que retrató (fto 4) en el  ferrocarril cuando estos dormían durante un viaje a Rumanía en el año   1975. E insistía e insistía en el <<deseo de atrapar en una sola imagen lo esencial que surgía de una escena>>, tanto es así, que hasta jugó con esa idea y captó hasta el momento en el que una persona iba a darse un chapuzón en el agua (fto 5), una de sus fotografías más conocidas. 

fto 4
fto. 5
En 1972, Cartier-Bresson logra imágenes divertidas y al mismo tiempo profundas como es está de aquí (fto. 6), donde capta a un padre alzando a su hijo muy cerca de un río que se pierde entre las montañas de Armenia, todavía territorio de la Unión soviética. Algunos estudiosos han dicho que esta foto expresa el deseo de libertad que un padre quiere para su hijo, un inocente que ha de conseguir escapar de las fronteras del totalitarismo.

Fto 6







Biografía de Cartier-Bresson


Henri Cartier-Bresson nació el 22 de Agosto de 1908 en Chanteloup, Seine-et Marne, en el seno de una familia que se dedicaba al manejo de una empresa textil reconocida. Aún así, su familia apoyó a Bresson cuando se convenció de que su vocación era entregarse al arte, concretamente a la pintura, que le servirá como pilar sustentador de su dedicación a la fotografía.


El hecho de que su familia se encontrara en una buena posición social favoreció para que Bresson pudiera codearse con la élite cultural de su tiempo (Gertrude Stein, Rene Crevel, MaxJacob, Salvador Dalí, Jean Cocteau y Max Ernest.)


Su primera cámara la adquirió durante el tiempo en África, donde se lanzó a la búsqueda de aventuras que sólo antes había leído en los libros de su juventud. Cuando volvió a Francia reveló sus fotos de África y se percató de que su verdadera vocación no estaba en la pintura sino en la fotografía. Compró la cámara Leica que lo acompañaría durante toda su carrera.


A partir de este momento comenzó a viajar por todo el mundo para poder captar instantes de lugares comunes. Cuando fue a Nueva York se dejó seducir por el séptimo arte y cuando volvió a Francia trabajó como colaborador de Jean Renoir haciendo algunas películas bastante polémicas. En la España republicana llegó a filmar un documental durante la guerra civil. Durante este tiempo se relacionó con otros fotoperiodistas (David Capa y David Seymur) y se ganó una posición estable como fotógrafo columnista del “Ce Soir”.


Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, en EEUU, pensando que Bresson estaba desaparecido, se hizo una exposición”póstuma”. Cuando Henri se enteró, corrió hacia EEUU para ayudarles a completar la obra a los que lo daban por muerto.


Funda la primer agencia cooperativa de fotografía, "Magnum Photos" junto a otros fotoperiodistas. Entonces, Bresson continuó viajando y enfocaba su trabajo en la fotografía de reportaje. Curiosamente a principio de los ' 70 deja a un lado la fotografía para volver a lo que en sus primeros tiempos era su pasión: la pintura. Hoy, Bresson vive en París y sólo retoma su Leica cuando fotografía personas.


El 3 de agosto de 2004, a la edad de 95 años, falleció Cartier- Bresson. Y nos ha dejado un valiosísimo legado, lleno de experiencias vitales, de consejos, y , sobre todo, impregnado de un auténtico arte.  

martes, 13 de diciembre de 2011

Las tiendas pronto tendrán la nueva BenQ AC100


Una vez más, el mercado de las compactas sigue innovando sin parar. Esta vez, tras la presentación del desarrollo del antiguo modelo BenQ GH600 a BenQ GH700, se ha presentado una nueva evolución de estas compactas con mejores características y más prestaciones.
La nueva compacta BenQ AC100 reúne las prestaciones de otras cámaras con las que compite en el mercado. Algunas de las características que hacen de esta cámara una gran selección son:


-Sensor CCD 14 megapíxeles.
-Objetivo 5 aumentos.
-Filtros creativos.
-Grabación vídeo HD 720 puntos.


Esta características ya las encuentras en otras compactas aunque en menor calidad, por lo que el año que viene, esta cámara , a pesar de lo innovador del momento, quedará obsoleta por la antigüedad de sus elementos.


El diseño es tradicional, pero en cambio, han eliminado de esta cámara la pantalla táctil (presente en las anteriores) y en su lugar han puesto una serie de botones que permiten manejar los ajustes con mayor comodidad.


Aunque el precio no está todavía confirmado saldrá a la venta el mes que viene, a principios de 2012.

El instante decisivo, Cartier-Bresson


Cartier-Bresson: <<Me inspiraba, sobre todo, el deseo de atrapar en una sola imagen lo esencial que surgía de una escena>>

Henri Cartier-Bresson
Cartier-Bresson deja claro, ya desde el principio de su texto, que la buena fotografía surge de la instantaneidad, de la intuición, en resumidas cuentas, señala que hay que sentirse “el dueño del instante”. Para él, la fotografía puesta en escena, “fabricada”, es una artificialidad que destroza lo mágico de un instante, en el que el fotógrafo ha de tener una sutileza tal que le permita la concentración y la relajación del espíritu.

En un reportaje fotográfico, dice Bresson, tienen que estar implicados al mismo tiempo la mente, el corazón y el ojo, cuya finalidad estriba en la captación de una impresión durante un hecho. A veces se puede captar en unos segundos, y otras veces se tardan días en conseguirlo.  Explica que hay dos tipos de selecciones: la primera cuando nos estamos enfrentando a la realidad con el visor de la cámara; la segunda cuando se revelan las fotos y comienza la costosa tarea de ir quitando las que, aunque buenas, tiene un valor menos fuerte.

Por eso dice Bresson que hay que acercarse a las escenas “sigiloso como un gato, pero ojo avizor, sin levantar la liebre”. Lo mejor  que se puede hacer es que te olviden, porque el fotógrafo y la cámara siempre llaman la atención irremediablemente. Aconseja Cartier-Bresson que si alguna vez vamos con demasiado atropello, o alguien repara en tu cámara, hay que olvidar la fotografía y “dejar, amablemente, que los niños se reúnan a tu alrededor”. Para Bresson el tema puede ser lo más pequeño de un hecho, no el acontecimiento en sí que no ofrecen interés alguno. “Lo importante –matiza- es escoger entre ellos”.

Hay un campo que la pintura ya no explota: el retrato, y que, en parte, la fotografía lo ha recuperado. El fotógrafo busca en los retratos la agudeza psicológica, no que los que van a ser retratados finjan cierta postura y expresión de la cara para quedar favorecidos. Por eso señala Bresson que es peligroso ser retratista por encargo, “se pierden los vestigios de lo verdadero”, y vuelve a repetir que la pretensión del fotógrafo es reflejar tanto el mundo exterior como el interior, porque así captaremos el instante, la situación natural del momento.

Detrás de la estación Saint Lazare, París - 1932
Pero lo que tiene que ser una de nuestras preocupaciones constantes, según Bresson, es la construcción de un significado en el instante captado, es decir, la composición. De ahí la importancia de nuestro ojo que ha de estar cambiando perspectivas continuamente. Por ello la composición no ha de ser solo intuitiva, porque las escenas son móviles “y nos enfrentamos a instantes fugitivos”.
El manejo de las técnicas fotográficas, dice Bresson, tiene que ser como un acto reflejo, “como cambiar de velocidad en un coche”.

Las fotografías son informaciones que van dirigidas a un mundo que vive apresurado, lleno de preocupaciones. Por esta razón, el lenguaje fotográfico tiene una importancia vital porque entre el público y los fotógrafos se sitúa la impresión, ese punctum barthesiano que me punza, pero la vez me atrae.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Desde el pico de Revolcadores

Antonio, 11 de dic (Bullas).-  David Espín Sánchez gana el primer premio del I concurso de Fotografía organizado por la Asociación meteorológica del Sureste (AMETSE). Este joven aficionado a la meteorología, y colaborador habitual de la Radio Municipal de Bullas, nos muestra en su foto unas vistas espectaculares desde el pico más alto de la Región de Murcia, el Pico de Revolcadores (1.950 m). La imagen la tomó una mañana en la que la neblina y la nieve congelada decoraban el paisaje. 



1º Premio "Hielo sobre Revolcadores"
David Sánchez Espín

"Un terremoto, 200 sonrisas"

Antonio, 11 de dic (Murcia).- Cuatro autobuses  salieron ayer de Lorca con destino Elche. Los 200 vecinos procedentes del barrio de La Viña -la zona cero del terremoto ocurrido el pasado mes de mayo- se convirtieron en los protagonistas  del movimiento mundial conocido como 'Help Portrait 2011' que organiza, y celebra por primera vez en España,  la Asociación de Artes Audiovisuales y Fotográficas de Elche (AFELX).
La finalidad de esta sesión fotográfica es devolver la alegría y la sonrisa a todos los que han perdido todo en el desastre del seismo. En menos de un mes se montará la exposición.




El primer atentado fotografiado en España

Cuando el 31 de mayo de 1906,  los recién casados Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battemberg, circulaban en carroza por la jubilosa calle Mayor en Madrid, que estaba abarrotada por todos aquellos madrileños que salieron a elogiar a los recién casados, una bomba, camuflada en un ramo de flores, cayó de entre la marabunta muy cerca de la carroza de los Reyes de España.

Primeros instantes después del atentado

Este atentado contra Alfonso XIII tiene el triste honor de ser el, por el número de muertos (28), el tercer hecho más trágico de la historia de Madrid. El terrorista, que lanzó la bomba desde un balcón, fue el anarquista Mateo Morral que, una vez lanzada la bomba ocultada entre los pétalos de un bello ramo, huyó con la ayuda  de José Naskens, director de "El Motín", un periódico que se caracteriza por sus ataques a la monarquía y la iglesia.
La portada del periódico monárquico ABC
ilustraba el atentado al día siguiente.





sábado, 10 de diciembre de 2011

Llega la nueva reflex Nikon D4



Estos últimos meses, la compañía japonesa ha realizado grandes avances en el desarrollo de la nueva réflex que tienen preparada, que saldrá al mercado a principios de 2012. El proyecto está pensado para entrar en competencia directa con la cámara que en octubre anunció la compañía rival, Canon.

Según los rumores extendidos por la red Nikonrumors, las características completa se darán a conocer con exactitud durante el PMA de las Vegas, un acontecimiento que tendrá lugar del 10 al 13 de enero de 2012.

Las características filtradas hablan de una cámara orientada principalmente al uso profesional, con un autoenfoque mejorado y novedades interesantes. Ha evolucionado hacia una mejor calidad de imagen en los vídeos, con más puntos de enfoque, 9 de ellos en cruz y capacidad de grabar vídeo en 1080p a unas velocidades variables.

Junto con estas prestaciones, otras de las características filtradas son :

-Sensor de 16.2 megapíxeles.
-11fps.
-Rango ISO nativo 100-102 a 400.
-51 puntos de enfoque, 9 en cruz funcionando desde ƒ8.
-Detección de caras en pantalla y visor.
-Grabación de vídeo a 1080p.
-Salida de vídeo sin compresión HDMI.
-Puerto Ethernet integrado.
-Compatible con tarjetas CompactFlash y XQD.

Estas características, diferentes a las de la anterior D800, presentan el deseo de Nikon de establecer claras diferencias entre estos productos, aunque es necesario tener en cuenta las características aún no filtradas, ya que pueden cambiar la situación de forma considerable.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Once periodistas muertos por la violencia en los países árabes


Asier Ganuza, 9 de dic (Albacete).- Cuando se cumple un año del inicio de las sublevaciones predemocráticas en el mundo árabe, Reporteros sin Fronteras ha realizado un balance de la censura y de las violaciones de la libertad de información observadas durante este periodo.
Entre las principales consecuencias encontramos, desgraciadamente, el alto precio que los periodistas, y en especial los fotógrafos, han tenido que pagar por cubrir los conflictos. Once profesionales de los medios de comunicación perdieron la vida mientras realizaban su trabajo, entre los cuales se encontraban reconocidas figuras del fotoperiodismo internacional, aunque las principales víctimas siguen siendo los periodistas locales.
Reporteros sin Fronteras busca describir en este informe los métodos empleados por las autoridades para impedir la circulación de la información durante seis rebeliones populares (Túnez, Egipto, Libia, Bahréin, Siria y Yemen), del 17 de diciembre de 2010 hasta mediados de noviembre de 2011.

jueves, 8 de diciembre de 2011

La compañía Tamron desarrolla un nuevo objetivo para las Sony Nex



Los individuos que utilizan el sistema NEX desarrollado por sony el año pasado están de suerte, porqueTamron acaba de anunciar que en unos días ya estará disponible, en Japón, uno de sus famosos objetivos todo-terrenos para la montura E de las Sony NEX.


Estos objetivos japoneses, famosos sobretodo por su relación calidad- precio presentan unas mejoras excepcionales. Este nuevo 18-200mm f3,5-6,3 Di VC III presenta dos acabados,plata y negro, que casan a la perfección con el particular diseño de las NEX.

El objetivo pesa 460g y tiene un diámetro de filtro de 62mm, aunque el objetivo está adaptado a cámaras de menor peso, presenta medidas respetables.

Además de permitir correcciones manuales tras el enfoque automático gracias al sistema DMF el motor de enfoque está optimizado para el sistema de enfoque por detección de contraste de las NEX lo que mejora considerablemente su actuación.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La verdad desenfocada


Reseña del documental 'La sombra del Iceberg'

Observando las expresiones de júbilo de unos milicianos encaramados sobre la trinchera, nada hacía presagiar el trágico desenlace de un tiroteo que arruinaría una apacible tarde cordobesa. Aquel  fatídico 5 de septiembre de 1036, a primera hora de la tarde, una avanzadilla franquista lanzaba una ofensiva contra la línea fortificada de Cerro Murriano que defiendían los inexpertos voluntarios republicanos.  Un disparo certero se llevaba la vida de un joven anarquista alcoyano que se derrumba sobre el páramo ardiente en las primeras refriegas de la Guerra Civil. Un infeliz más en las frías estadísticas de una fratricida confrontación bélica.

Pero la imagen de aquel combatiente abatido no cayó en el ostracismo y, por el contrario, su proyección alcanzaría una trascendencia mundial. Un joven húngaro llamado Endre Ernö Friedmann que fue cincelando su propia leyenda bajo el pseudónimo de un fotógrafo norteamericano llamado Robert Capa estaba allí para inmortalizar el momento y elevar el instante de su muerte a la categoría de icono mundial. Sin embargo, alrededor de aquella foto, que consagró a Capa como el fotógrafo de guerra más relevante de todos los tiempos, se desató la controversia sobre el grado de veracidad de su obra.

Muchas son las especulaciones que se ha hecho sobre si se trata de un montaje, sobre la identidad del miliciano, el lugar de la fotografía, etc. y sobre ello Raúl M. Riebenbauer, periodista escritor y guionista, y Hugo Doménech Fabregat, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Jaime I de Castellón, han elaborado un documental titulado ‘La sombra del Iceberg’ en el que intentan arrojar algo de luz sobre el asunto. Siempre desde el punto de vista de los expertos, realizan una autopsia literal de una de las fotografías mas reproducidas de la historia.

Sin duda alguna, la ejecución técnica de la instantánea es impecable. Busca intencionadamente esa visión levemente desenfocada que le confiere esa sensación de movimiento precipitado. El encuadre en escorzo también contribuye a acrecentar esa carga de espontaneidad del autor, de quien se intuye que tropieza con la muerte ajena sin apenas pretenderlo. Tampoco parece accidental ese tenue enfoque a contraluz que confiere ese punto de ensueño que dulcifica la visión, cuando lo previsible es toparse con una desagradable explosión de la cavidad craneal tras el impacto.

No obstante, esa perfección,  esa magnífica puesta en escena es precisamente el motivo de la discordia sobre su autenticidad, enfrentando en el documental la herencia de Capa contra una cohorte de expertos que, aferrados a sus evidencias científicas que van cimentando la hipótesis de una genial falsificación con intenciones político-propagandísticas.

John G. Morris, amigo personal de Capa, personifica la vía de la concordia cuando estima que la búsqueda de la verdad histórica parece irrelevante, haciendo prevalecer los principios de compromiso con la legalidad republicana, de libertad democrática y de honestidad con unos ideales que explican la vida y obra del fotógrafo. El biógrafo oficial Richard Whelan abunda, entre amenazas de demandas judiciales, en la idea del carácter mítico y sagrado de una imagen que capta por vez primera el instante mismo de la muerte y  que fue elevada a la categoría de icono respecto a la barbarie bélica durante el siglo XX .

Sin embargo, las pruebas realizadas por Fernando Verdú, forense de la universidad de Valencia, para ‘La sombra del Iceberg’ parecen corroborar las tesis del fotomontaje al no apreciar destrozos craneales tras el impacto del proyectil ni manchas de sangre en la camisa, concluyendo que la protuberancia en la cabeza es sencillamente la borla del gorro miliciano y que existe una sospechosa disparidad entre la relajación muscular que se advierte en la mano que porta el fusil y una tensión inequívoca para protegerse de la caída en la mano derecha que contradice los signos naturales del fallecimiento.

Con una fiabilidad prácticamente incontestable, la comparativa pericial sospecha que no coinciden las identidades del miliciano caído en Córdoba con la del revolucionario alcoyano, Federico Borrel ‘Taino’, ya que hay disparidad en los rasgos morfológicos del rostro y parece obvio que tampoco había coherencia entre la madurez de uno y la insultante juventud del otro. Ni siquiera concuerda la ubicación geográfica de la escena, barajándose hasta tres localizaciones diferentes y cobrando mayor verosimilitud la hipótesis del Cerro de la Coja frente a la designación de Cerro Murriano que realizó el propio Robert Capa. Además, se añaden otros detalles igualmente significativos, como el relato hecho por un compañero de armas que asegura que Borrell fue abatido mientras disparaba parapetado tras un árbol y no descendiendo una pendiente o los cálculos matemáticos que,  calculando la sombra que proyecta el miliciano respecto del  Sol, la imagen se inmortalizó sobre las 9 de la mañana y no a primeras horas de la tarde como se dijo.

Por si fuera poco, el documental no solo pone en duda la fotografía sino también el autor de la misma, pues Capa no viajó solo a España, llegó acompañado de su novia Gerda Taro, también fotógrafa, y que también firmaba sus trabajos bajo el pseudónimo de Robert Capa. ‘La sombra del iceberg’ aporta un documento periodístico de la época que certifica la presencia de Taro y Capa, juntos, en Cerro Muriano y, a sabiendas que ambos trabajaban con dos cámaras que se intercambiaban, no existe motivo alguno por el que Gerda Taro no pudiera ser la autora de la instantánea.

 Y es que, la “versión oficial” ofrece serias dudas, y más cuando Capa intentó maquillarla al afirmar que disparó su Leica en una solo ocasión, al azar, y, en cambio, hay constancia de otra fotografía que retrata la “muerte” de un segundo miliciano con un encuadre exactamente idéntico. De igual forma, parece improbable que se resguardara  en una posición que podía ser barrida por el fuego cruzado de ambos contendientes.

Pero… ¿por qué contar los entresijos internos de una imagen que, en su perfección ética, resulta insuperable? El cineasta Martín Patino pone el dedo en la llaga: “Es como destripar el juguete, como romper la muñeca para ver el serrín que lleva dentro. Son escrúpulos por lo demás desafortunados”, añade estableciendo un paralelismo con su oficio, donde ser un tramposo constituye la esencia misma del arte, simulando la realidad, imitándola, con el lícito objetivo de conmover al espectador.

Asier Ganuza

martes, 6 de diciembre de 2011

Exposición de Fotoperiodismo 2010: desgracias y alegrías de un año

El cartel de bienvenida a la exposición reflejaba el incendio de la
fábrica murciana El Pozo, ocurrido el pasado año. 
El pasado jueves, 3 de noviembre, de 2011, los reporteros gráficos de la Región de Murcia expusieron en el Archivo General las fotografías que fueron noticia el pasado año. Las aproximadamente cincuenta fotografías que colgaban de la pared mostraban en silencio todas las revueltas y manifestaciones de los funcionarios indignados con el Gobierno regional por los recortes que han caracterizado al pasado y convulso año 2010 . Un gran número de fotografías han estado dedicadas también al movimiento 15-M, que surgió como consecuencia de toda aquella vorágine de desconciertos y malestar, y que reúne en su esencia la indignación hacia el actual sistema político español.

Pero, no faltaría más, también había que dale un toque de alegría y humor a la exposición porque el año 2010, aunque rebosado de indignación y queja, también hubo tiempo para el estallido de las emociones y el sentimiento patrio "¡yo soy español, español, español!" que decoraba las calles de júbilo y exaltación a La Roja. España ganó el mundial de fútbol por lo se permitió que los españoles  aparcaran a un lado las preocupaciones de la crisis para celebrar aquella gran victoria.
La fotografía que abría la exposición era la del obispo
 de la Diócesis de Cartagena, Mons. Lorca
Planes, alzando la copa del mundo.
La inauguración iba a celebrarse el pasado año-antes del verano-, pero se fue aplazando por todo lo acontecido y se redujo el número de reporteros gráficos participantes que forman parte de la Asociación de Informadores Gráficos.
Entre los reporteros que participaron en esta exposición se encuentran Gloria Nicolás, Marcial Guillén y Javier Conesa, de La Opinión.
A la inauguración acudieron autoridades como el presidente de la Región, Ramón Luis Valcárcel y el consejero de cultura de la Región, Pedro Alberto Cruz, que curiosamente pudo observar una de las fotos en la que una serie de funcionarios indignados quemaban un muñeco crucificado que representaba la figura del consejero.
El presidente Valcárcel (centro) y el consejero de cultura,
Pedro Alberto Cruz (izq), junto a reporteros gráficos de
la Región.